domingo, febrero 18, 2007
miércoles, septiembre 20, 2006
lunes, agosto 21, 2006
Una Historia de Barrio
Tengo una historia de barrio. Era un barrio como cualquier otro, con blocks o casas de dos plantas, algunos edificios de 10 pisos, etc. Todos mezclados, y es que esta zona no es solo una triple frontera distrital, si no que los principales colegios sean nacional o particular quedaban uno frente al otro. En pocas palabras era un campo de batalla, y eso que estoy hablando de tiempos anteriores a la moda noventera de las barras. La pasta y otras drogas habían barrido con el vecindario. Eran chicos de distintas clases sociales, hijos de medianos comerciantes o nuevos ricos algo petulantes mezclados con hijos de empleados de la administración y uno que otro guapo. Pero un día algo cambio, la gente cambio seguramente, los menores crecieron y se apoderaron del antiguo barrio. El barrio cambio, disminuyó la violencia, un tanto el alcohol. Pero lo más significativo era el ambiente menos turbulento y delincuencial que en los viejos tiempos. Sorprendido por tal evento quise averiguar aquello y me involucre más con estos nuevo chicos. En nada eran distintos a los otros salvo por un pequeño detalle. Estos preferían en muchas más ocasiones la marihuana que la cocaína. Efectivamente, recuerdo que antes, en los locos 80s la marihuana era mal vista, incluso en círculos subterráneos que exigían más acción que experimentación. Era el boom de las droga químicas y el positivismo consumista, lo cual ante todo implicaba un estilo de vida y ciertos valores. Algo que los estúpidos y militarizados organismos antinarcótico ignoran siempre. Todo eso colapso, se vino la resaca y los nuevos chicos ya no se creían el cuento. Volvieron a fumar marihuana.Al reducirse el consumo el barrio se fue tranquilizando relativamente. Claro que nunca falta uno que otro pastel pero el aumento de su número es directamente proporcional al aumento del desempleo y el empobrecimiento general que vive un país como el nuestro que no exporta solo droga. Bueno fuera, ahí no habría queja que valga, pero resulta que somos los primeros exportadores en casi todo desde que somos país.
No creo haber dicho nada nuevo. Lo sorprendente acá está en cómo nuestras autoridades parecen empeñadas en resolver el asunto milicamente. El Plan Telaraña puesto en marcha estos días por las fuerzas policiales busca reprimir específicamente a los consumidores y microcomercializadores. Lo mismo se hace en la selva donde el largo brazo de la ley sólo alcanza a los agricultores de hoja. El tan cueteado operativo consiste de un intensivo patrullaje de parejas de polis en moto. Salen a interceptar a cuanto sospechoso crean ver entre los desprevenidos peatones. Y ya tú sabes como es la nota: “Jefe, un donativo”.
Legalícenla!!!
Tengo algo que decir a favor de la marihuana. Algo que tiene que ver con la sinceridad, valor practicado muy poco entre quienes gustan de juzgar y condenar a los demás. No me referiré a toda esa cháchara médica a favor o en contra suyo. La verdad se abre paso por si misma. Me refiero a las personas que la consumen, a cómo son y qué quieren. Para una persona normal, o que se toma por tal ya que no consume ninguna “droga ilegal” –habiendo otras mucho peores absolutamente legales- puede parecerles igual de repulsiva la marihuana que la cocaína o el PBC, etc. Pues se equivocan. Para empezar un fumador de marihuana no puede ocultar su hábito, y no lo digo por el olor de la hierba o los ojos reventados, sino por los caracteres sicológicos perfectamente reconocibles que actúan en su persona. Son gente distraída, sensible y lenta, en general disfuncionales socialmente y completamente inútiles para los estándares de explotación laboral actuales. En cambio, un cocainómano te puede engañar toda tu vida. Hacerse pasar por un tipo trabajador, responsable, atento, inteligente. Solo necesita unos segundos en el baño y será la persona más activa, locuaz e ingeniosa que hayas visto. También será violento y agresivo, egoísta y muy pero muy ambicioso, aunque parece que ninguna persona “normal” sospecharía de esto. Será lo normal ser así?
Tengo algo que decir a favor de la marihuana. Algo que tiene que ver con la sinceridad, valor practicado muy poco entre quienes gustan de juzgar y condenar a los demás. No me referiré a toda esa cháchara médica a favor o en contra suyo. La verdad se abre paso por si misma. Me refiero a las personas que la consumen, a cómo son y qué quieren. Para una persona normal, o que se toma por tal ya que no consume ninguna “droga ilegal” –habiendo otras mucho peores absolutamente legales- puede parecerles igual de repulsiva la marihuana que la cocaína o el PBC, etc. Pues se equivocan. Para empezar un fumador de marihuana no puede ocultar su hábito, y no lo digo por el olor de la hierba o los ojos reventados, sino por los caracteres sicológicos perfectamente reconocibles que actúan en su persona. Son gente distraída, sensible y lenta, en general disfuncionales socialmente y completamente inútiles para los estándares de explotación laboral actuales. En cambio, un cocainómano te puede engañar toda tu vida. Hacerse pasar por un tipo trabajador, responsable, atento, inteligente. Solo necesita unos segundos en el baño y será la persona más activa, locuaz e ingeniosa que hayas visto. También será violento y agresivo, egoísta y muy pero muy ambicioso, aunque parece que ninguna persona “normal” sospecharía de esto. Será lo normal ser así?
Finalmente un último consejo para nuestra Benemérita Policía de Perú. Antes de salir con sus motitos a molestar chicos por qué no se dan una vuelta por la cuadra misma de su comisaría. Un amigo me comento una vez: “Oye, no te has dado cuenta que los points donde la mueven están casi siempre a la vuelta de las mismas comisarías. Yo al menos estoy seguro de que en tres distritos de Lima es así.” Efectivamente, al poco lo comprobé en algunos más. ¿Será otro mito urbano? ¿Uds. qué opinan?
sábado, agosto 12, 2006
PENA DE MUERTE PARA EL TLC CON CHILE
Primero fue la Municipalización de la Educación, tremenda patinada aprista, cuyo único propósito era abandonar a su suerte a la educación peruana y servirse como primer botín electoral el cuantioso presupuesto para educación que Toledo despilfarró en burocracia. Ahora, con la puntería más afinada sobre el antiquísimo instinto de linchamiento de las turbas, nos salen con eso de la pena de muerte para los violadores de niños. Oportuno llamado a Fuente Ovejuna no sólo para excitar el morbo de los medios sino para ocultar, cuándo no, los temas de fondo.La prensa bufa en pleno no faltó al llamado. Y mientras todos cogían piedra, palo y soga alguien dijo en voz muy pero muy bajita que se firmaría un TLC con Chile este 26 de agosto Sí o Sí. Y nadie dijo No. Como para extrañar al “cholo” no? Veamos someramente que hay detrás de este TLC al galope:
Para empezar ya existe un Acuerdo de Complementación Económica entre Perú y Chile que regula los aranceles y negocios entre ambos países. Dicho acuerdo es tremendamente favorable para el Perú, a tal punto que en el último quinquenio, la balanza comercial es ampliamente favorable para nuestro país, con más de 300 millones de dólares en ganancias por exportación, es decir, exportamos a Chile más de lo que le importamos. Entonces, ¿por qué modificar dicho acuerdo? Pues por que Chile, al ver que no le es tan favorable, ha pedido de modo bastante sorpresivo su revisión a los pocos años de su firma. En realidad poco se sabe de las nuevas condiciones en que se hará este nuevo acuerdo. Pero existen serias sospechas de que las reglas cambiarán ya que Chile ha anunciado formalmente de que en los términos de este TLC el libre tránsito de mercancías comprenderá también a “servicios” e inversiones libres de impuestos. Según muchos especialistas esto terminará haciendo negativa nuestra balanza comercial con ese país por que la oferta de servicios de Chile es muy superior a la nuestra en calidad y cantidad. Chile invierte más en el Perú que el Perú en Chile. Por otro lado el borrador del acuerdo que el anterior gobierno estuvo esbozando permitía la participación de empresas chilenas en las licitaciones gubernamentales. Es decir, que importantes empresas chilenas serían proveedores de servicios y suministros para el estado peruano. Estas importantes prebendas para un país que no ha hecho muchos méritos de buena amistad con el nuestro y que además gasta cuanta utilidad obtiene en armamentos de última generación resulta inexplicable desde el punto de vista estratégico y comercial. Veamos que dice la sucia política:
Tenemos a un Búfalo García reincidiendo en la Presidencia, aislado regionalmente no sólo por sus disputas con Chávez, si no por la desconfianza que su persona produce. Kirchner ni vino al cambio de mando, Lula lo devolvió con las manos vacías a pesar de sus lambisconerías. El MERCOSUR se fortalece y el Pacto Andino cae en tremendo descrédito luego del TLC con USA. ¿Acaso García busca con esto aliados regionales para su política doméstica?
Último Minuto: Nueva cuadrúpeda patinada del Gobierno. Esta semana, en reciente reunión de los Cancilleres de Chile y Ecuador. Estos afirmaron sus lazos de amistad ratificando el Ecuador que el Acuerdo de Pesca Marítima de 1956 es la definitiva frontera en el Pacifico Sur, por lo que es inapelable y tiene estatuto de Tratado Marítimo. Un salado baldazo de agua fría para nuestro equino presidente.
miércoles, agosto 09, 2006
EL COMERCIO (DE LA VERDAD)

Usted “lector” no se debería sentir estafado si en El Comercio le engañan a diario. Desde el nombre del periódico los editores de este le advierten cómo es la cosa. Es un guiño, algo muy peruano y muy latinoamericano también. El más reciente escándalo que involucra la credibilidad de este medio ha sido cómplicemente silenciado por casi toda la prensa nacional. ¿Quién decía que no había solidaridad en el gremio plumífero? Examinemos el asunto: El periodista estrella de dicho periódico, sumo pontífice, argollero regio, etc, Don Rafo León fue denunciado de plagio por sus mismos colegas del periódico. La prueba irrefutable: las crónicas de su último libro habían sido prácticamente fotocopiadas de ediciones anteriores del mismo Comercio. Sin ninguna escapatoria el plagiador tuvo que admitir el hecho pero aduciendo de que fue un error, que él quería voltear las notas, una dudosa práctica periodística muy común en medios sin periodistas para cubrir eventos ni presupuestos para pagar uno serio. ¿Ese es el caso de Rafo León y del Comercio, Decano de la prensa peruana? Pero hay mas dudas y sospechas que hacen pensar que estamos ante algo realmente gordo.
El libro de marras se hacía llamar: Lima Bizarra -Antiguía del Centro de Lima-. Y constaba de una serie de relatos periodísticos donde el autor "descubría" encantadores y secretos rincones del centro. O sea la pegaba del callejero, del bakan que conoce todos los points. Pero lo raro acá es que este libro fue publicado hace ya 4 meses, reseñado y comentado en casi todos los medios escritos, televisivos y de radio. Es más fue presentado pomposamente en la Feria Internacional del Libro con harta patería. Entonces, ¿cómo es que nadie se dio cuenta del plagio? Y me refiero no sólo a los periodistas plagiados sino a todos nosotros. Sabido es que las crónicas del Comercio no son tan memorables pero esto me parece con todo inexplicable. ¿Quién entonces descubrió y denuncio el plagio?
La fábrica
El primero en dar cuenta de la cochinada fue el periodista del Comercio Bruno Ortiz según todas las fuentes. Y no lo hizo de modo oficial sino que lo deslizó en su blog personal. Ortiz al intentar reseñar el libro empezó a tener sospechas y fue al archivo de ediciones anteriores del diario y ohh sorpresa. Pero él apenas lo insinuó. El segundo en dar el bocinazo de alerta fue el periodista Mario Sifuentes, quien al no tener las pruebas definitivas insinuó en su blog los rumores cada vez mayores. Y es que la cosa estaba hecha, el escándalo reventaría en cualquier momento. Lo grave acá es que los periodistas plagiados fueron los últimos en saltar. ¿Coacción? ¿Complicidad?
Los defensores de Rafo León no han dudado en lanzarse fieros a su defensa. Arguyen que sería absurdo que Rafo haya plagiado crónicas que ya han sido publicadas, ergo fue un error. Tal vez tienen razón en eso último, tal vez fue un error de la gran maquinaria de plagio que hay detrás de ese diario. O tal vez sea algo aún más oscuro. En un sistema de chantaje y extorsión mediático , donde se sobre explota a los periodistas haciendo que escriban o armen libros de los mandamases quienes luego los publican como suyos, tal vez haya uno que otro esclavo, cansado y hastiado, burlando los controles aprovechó el "error" del sistema y nos mostró la verdad de El Comercio.
sábado, agosto 05, 2006
dISCULPAS jAMáS
Bueno, bueno, bueno, acá estamos nuevamente. Algunos de ustedes, los que quedan, se preguntarán qué pasó todo este tiempo fuera de circulación, y aún en temporada electoral, cuando nuestra acción era más decisiva, en fin. Hubieron serios problemas. Para empezar: la fracción definitiva del grupo. Hubo quienes pensaron que se debia pasar de la acción informativa a la acción politica. Es más, se diseñó un manifiesto y una serie de acciones pero no se llegó a ningun acuerdo final. El compromiso informativo, bajo la égida de la objetividad informativa quedó sumamente vulnerado y el asunto devino en una complicada discusión de principios y definicion de posiciones. Si se unian fuerzas en aras de una... un.. organismo "politico" sería hacer lo que hacen los medios: formar en vez de informar. Los periodistas no dicen la verdad, al menos nadie parece obligarlos a ello, en el mejor de los casos serían vendedores de información. En nuestro caso era dar el paso siguiente hacia un compromiso declarado. Pero no fue así, al menos los que nos quedamos asi lo decidimos. Creeemos que sí existe no una sino una infinidad de verdades objetivas, y que la suma de estas da una verdad mayor inobjetable. Toda sociedad tiene sus límites, límites geográficos, límites sociales, culturales, etc. Esos límites permiten no solo teóricamente determinar su centro geométrico y equidistante a todos sus extremos donde las distintas perspectivas se resuelvan en un poder ver y saber todo lo que pasa en esa sociedad. Es lo que Lotman llamaba "el centro de la semiosfera". Para la mayoria de medios y periodistas esto no tiene la menor significancia o trascendencia. Para nosotros es la irrefutable prueba de que mienten o son profundamente ignorantes. La verdad está ahí, delante de nuestras narices, no es algo sorprendente, es unicamente lo que queremos negar.
Más adelante publicaremos los documentos del MONO (Movimiento No Organizado) y el Partido Invisible, las dos asociaciones que hicieron la convocatoria, levantaron el acta y redactaron el Manifiesto Animal. Se advierte que publicaremos el Manifiesto Animal por su valor literario.


